Hoy fui con unos amigos a la Plaza de Toros (Ventas). Pensamos que una plaza tan grande no vendería todos los billetes en un domingo en octubre, pero nos equivocamos. Cuando llegamos a la plaza, había señales por todas partes que dijeron “No hay más entradas para el estreno de hoy.” Deberíamos haberlos comprado más temprano, pero pensamos que no habría ninguno problema. Cuando subimos en el metro, ya sabíamos que ibamos a tener problemas con las entradas porque el andén estaba completamente llena de gente. No había espacio para estar de pie, y cuando llegó el metro ya estaba completamente llena. Por un milagro, toda la gente que lo esperaba subieron, y fue incomodísimo en el metro con tanta gente. Había mucho calor, y me dio un poco de miedo. Tuvimos que soportar una media hora de esta tortura porque nuestra parada fue la última en la línea, y nadie en el metro bajó hasta esta última parada. Cuando bajamos, fuimos a la plaza, pero había muchísima gente igual a nosotros (sin entradas y buscándolas). Había una cola para comprarlas a un precio más alto que normal, pero de pronto esas entradas desaparecieron también. Fue una experiencia interesante. Por lo menos, vimos a la plaza, la cual fue impresionante. Vamos a comprar billetes para un domingo dos semanas de hoy, y lo vamos a hacer esta noche (cuando termino de escribir esto) para que evitemos esa misma situación.