Todavía no me he acostumbrado al estilo de vida en una ciudad grande. En mi pueblo, y en Middlebury, es completamente incomprensible coger el metro para llegar a tu destino. Todavía me siento un extranjero totalmente aquí en Madrid, no tanto porque no soy español, sino porque soy de lugares muy pequeños—me sentiría como un extranjero en Nueva York o Chicago también. Para mi es muy extraño tener que caminar unos kilómetros para encontrar espacios libres y bosques, generalmente son unos metros de donde estoy. Sin embargo, me gusta mucho la vida aquí en Madrid. Siempre hay cosas nuevas para hacer, conciertos para ver, gente nueva para conocer. Estoy un poco más acostumbrado a caminar por las calles de una ciudad grande ahora que cuando llegué, pero todavía es algo nuevo para tener que evitar los miles de personas que llenan las aceras. Ahora que he pasado casi dos meses aquí, es muy fácil para mi encontrar los turistas en las aceras y para adivinar cuales hablan inglés—ahora entiendo porque todo el mundo en tiendas etc. me habló en inglés cuando llegué, somos muy obvios. Aunque todavía me visto como un americano, creo (espero) que no parezco tan americano en mis acciones en la calle y en otros lugares públicos. Sin embargo, a pesar de acostumbrarme al estilo de vida español, todavía me siento que cada día es una novedad aquí en la ciudad grandísima de Madrid.