El Gimnasio Arian
He estado yendo al gimnasio aquí en España, y es una experiencia completamente diferente de ir al gimnasio en Estados Unidos, por lo menos al gimnasios donde yo suelo ir. Allá, la gran mayoría de la gente haciendo ejercicios es en bastante buena forma y van al gimnasio con una propuesta, para hacer sus ejercicios. Muchos de ellos son atletas serias y los que no son todavía son personas que quieren mejorar su nivel de forma física. En comparación, aquí en España, por lo menos en el gimnasio donde voy hay dos tipos de personas: hombres masivos que están tomando esteroides y hombres débiles a quienes les encanta mirarse en los espejos. La mayoría pasa mucho más tiempo admirándose en el espejo que haciendo ejercicios. En la sala del corazón, donde hay lugares para correr y montar en bicicleta, la mayoría de la gente va muy lento y te miran extraño si estás corriendo demasiado rápido, si estás esforzándote demasiado. Además, no tienen cortesía común con los banquillos. Ponen sus toallas en un banquillo y hacen unos pocos ejercicios y entonces salen por 10 minutos, pero dejan sus toallas en los barquillos para que nadie pueda usar “su” barquillo. Me fastidia muchísimo. Sin embargo, me gusta el gimnasio y todos allá son bastante simpáticos, pero es una experiencia muy diferente que en Estados Unidos.
