El piano
De todas las dificultades que he enfrentado este semestre, nada fue más grande que la falta de un piano en mi vida. Los problemas con la lengua, la falta inicial de amigos, el estilo de vida diferente, el extraño horario de comer en España—he podido acostumbrarme sin mucha dificultad a todos estos problemas. El cambio que me ha costado más para superar es la falta de disponibilidad de un piano. Generalmente cuando estoy estresado o quiero relajarme, toco el piano. Ya no soy muy bueno, no he practicado seriamente en muchos años, pero es un pasatiempo favorito mío. No he tocado más que unos minutos en casi cuatro meses, y extraño muchísimo al instrumento. Cuando llego a casa, aunque tendré mucho sueño del vuelo, seguramente voy a tocar por una hora al menos antes de acostarme. Uno de mis compañeros de piso tiene una guitarra y siempre toca y canta en su cuarto, y cada vez que lo oigo me pongo triste porque no tengo piano aquí en España. No sé qué voy a hacer después de graduarme de la universidad, porque ya no viviré con mis padres y el piano en nuestra casa, y tampoco podré usar los pianos increíbles (Steinways!) de Middlebury, y no voy a tener dinero para comprar mi propio instrumento…será un período muy difícil en mi vida…espero que aguante…
