Las humanidades
En Estados Unidos, soy un estudiante de la ciencias. En Middlebury estoy especializándome en la bioquímica y tengo un trabajo en el laboratorio de un profesor mío. Dedico mi vida a la química, la biología y la física, y estas asignaturas me encantan. Mucha gente cree que las ciencias son muy difíciles, incluso imposibles, pero mi cerebro funciona en una manera científica y por eso estas clases son muy divertidas e interesantes para mí. Por otro lado, aquí en Madrid, me he dedicado a estudiar la lengua española y otras humanidades, como el arte y el teatro. Aunque mucha gente cree que esta especie de clase es más fácil, he descubierto que mi cerebro no funciona muy bien con las humanidades. Es muy difícil para mi entender los símbolos en la obra de Federico García Lorca y analizar los deseos subconscientes de Salvador Dalí que demuestra en sus cuadros. Prefiero usar el cálculo para determinar el orden de una reacción bioquímica a escribir un ensayo sobre mis sentimientos de la época azul de Picasso. La experiencia de estudiar otro tipo de asignaturas me ha dado más respeto para los estudiantes de las humanidades, y también me hace preguntarme qué van a hacer con sus vidas esos estudiantes—supongo que no hay muchos trabajos para analistas del simbolismo de García Lorca.
