Marchándome
He disfrutado mucho mi semestre en España, y lo voy a extrañar mucho cuando regreso a Estados Unidos. Es un país muy bonito y único y agradezco mucho haber tenido la oportunidad de conocerlo. Conocí a muchísimas personas muy buenas y será difícil dejarlas aquí, especialmente porque son de todas partes del mundo y no es probable que las vuelva a ver, por lo menos todos a la vez. Aunque son un país y un pueblo buenísimos y no quiero dejarlos, hay muchas cosas de EE.UU. que también extraño y que estoy emocionado para ver. Primero, mi familia y mis amigos en Middlebury—la vida no es lo mismo sin las personas más importantes en tu vida, y estoy muy emocionado para verlas. Además, extraño a la nieve y el frío. Hace un poquitín de frío aquí, pero no es suficiente para mí—necesito hielo y nieve, y quiero jugar hockey y esquiar. Echo de menos a conducir también, y clases de ciencias, y montañas, y el lago Michigan. En algunos aspectos, sí estoy listo para regresar a mi país.
Sin embargo, este viaje ha sido una oportunidad increíble y me va a entristecer despedirme del país y mis amigos nuevos. No comparto los sentimientos de unos de los otros estudiantes que están muy muy emocionados para salir de España y nunca usar el español otra vez en sus vidas—quiero aprovecharme de lo que he aprendido aquí (muchísimo) en términos de la lengua, la cultura, y yo mismo. Espero que algún día en el futuro yo vuelva a España.
